La incorporación de profesionales del sector privado se concretaría en los próximos días y se realizaría por fuera de Prosate. La medida surge luego de los reclamos del intendente ante la falta de turnos y las filas de adultos mayores.
Después de semanas de reclamos y gestiones, la atención de los afiliados de PAMI en Puerto Madryn podría recibir un refuerzo concreto. Cuatro médicos de cabecera del sector privado se incorporarían en los próximos días al sistema para atender a jubilados, por fuera de la actual estructura de Prosate.
La información, conocida en las últimas horas, todavía no fue confirmada oficialmente por los organismos involucrados. La eventual incorporación se da luego de la ofensiva institucional encabezada por el intendente Gustavo Sastre, quien convirtió la situación de los jubilados en uno de los principales reclamos de la agenda municipal.
El problema había quedado expuesto por las largas filas que se forman frente a Prosate durante la madrugada. Jubilados de avanzada edad deben presentarse varias horas antes de la apertura para intentar conseguir un turno, realizar una consulta o acceder a una receta.
Ante este escenario, Sastre reclamó públicamente respuestas al Gobierno nacional y planteó que el Municipio está dispuesto a hacerse cargo de la atención si se habilitan los mecanismos necesarios.
Un refuerzo que llega tras los reclamos
La llegada de cuatro nuevos profesionales permitiría ampliar la capacidad de atención y reducir la presión sobre Prosate. No obstante, el refuerzo estaría lejos de resolver por completo el déficit existente.
De acuerdo con lo señalado en las últimas semanas por el Consejo de Adultos Mayores y fuentes vinculadas al sistema, Puerto Madryn necesitaría alrededor de 25 médicos de cabecera para cubrir adecuadamente la demanda.
Actualmente, Prosate cuenta con entre 16 y 17 profesionales. Si se concretan las cuatro incorporaciones, la ciudad pasaría a disponer de alrededor de 20 médicos, mejorando el escenario actual, aunque sin alcanzar el número considerado necesario.
Sastre puso el reclamo en el centro de la agenda
El intendente había endurecido sus cuestionamientos ante la situación que atraviesan los adultos mayores y utilizó una experiencia personal para describir las dificultades. En declaraciones a EL CHUBUT, contó que su madre, de 88 años, tuvo que presentarse a las 5:30 de la mañana para conseguir una receta.
Sastre calificó la situación como «una barbaridad» y sostuvo que el Municipio está dispuesto a intervenir directamente si las autoridades nacionales no logran encontrar una solución. Aseguró que existe disposición municipal para asumir la gestión de Prosate, siempre que se otorguen las autorizaciones correspondientes.
Reclamos formales y la posibilidad de judicializar el conflicto
Desde el Municipio se informó que fueron remitidas notas, cartas y videos a distintos organismos para documentar la situación y reclamar medidas concretas. Ante la falta de respuestas, Sastre dejó abierta la posibilidad de recurrir a la Justicia.
La postura del intendente se produjo mientras crecía la preocupación entre las organizaciones que representan a los adultos mayores, que vienen reclamando un incremento en la cantidad de profesionales y una solución al sistema de turnos.
Una medida concreta en medio de una crisis que todavía no termina
Mientras se aguarda la confirmación oficial de los nuevos médicos, el Municipio mantiene medidas destinadas a contener a los jubilados que concurren a Prosate. La Junta Vecinal ubicada frente al establecimiento continúa funcionando como espacio de resguardo para quienes deben esperar durante la madrugada.
La eventual incorporación de cuatro profesionales marca un nuevo capítulo en el conflicto por la atención de PAMI en Puerto Madryn. Para el Municipio, se trata de un refuerzo que llega después de gestiones y reclamos de Sastre. Para los jubilados, el desafío sigue siendo lograr que conseguir una consulta médica, una receta o un turno deje de implicar horas de espera en plena madrugada.
