El ejemplar fue liberado en un mirador del camino a Río Grande, cerca de Nogolí, tras recuperarse de un cuadro de intoxicación por agrotóxicos. Fue identificado con un microchip para su seguimiento.
Cuyum, un cóndor andino macho adulto, fue liberado en San Luis después de cinco meses de recuperación y cuidados especializados. El regreso a la naturaleza se concretó en un mirador del camino a Río Grande, cerca de Nogolí, donde numerosas personas se acercaron para presenciar el momento.
El animal había sido encontrado por vecinos de Lafinur sin poder volar y el 21 de marzo ingresó al Centro de Conservación de Vida Silvestre (CCVS) de La Florida. Allí los especialistas detectaron un cuadro compatible con intoxicación por agrotóxicos.
A partir de ese diagnóstico recibió tratamiento veterinario, alimentación y seguimiento durante cinco meses, hasta recuperar su condición física y mostrar un comportamiento compatible con la vida silvestre.
El regreso a su hábitat
Antes de concretar la liberación, los especialistas evaluaron la evolución del cóndor para determinar si estaba preparado para desenvolverse nuevamente en la naturaleza.
Además, Cuyum fue identificado mediante un microchip, una herramienta que permitirá reconocerlo y obtener información sobre sus desplazamientos una vez que vuelva a recorrer libremente su hábitat.
El seguimiento permitirá reunir datos útiles para las tareas de conservación y conocer cómo se desarrolla su adaptación después de haber sido rehabilitado.
Familias, niños, turistas y vecinos participaron del momento de la liberación y acompañaron el regreso del ejemplar a su ambiente natural.
Una ceremonia en honor al cóndor
El regreso de Cuyum también tuvo un componente cultural. Antes de que recuperara su libertad se realizó una ceremonia en honor al cóndor a cargo de Omta Samay Ñerke Pachayk, integrante y descendiente de la comunidad Huarpe.
Durante la actividad se destacó el significado que tiene esta especie dentro de la cosmovisión originaria y la importancia de conservar y transmitir las tradiciones, la lengua y el legado del pueblo Huarpe.
El nombre elegido para el ejemplar también tiene ese vínculo cultural: Cuyum significa “tierra de arenas” o “territorio arenoso” en lengua Huarpe.
Un acompañamiento desde Buenos Aires
La liberación tuvo además un acompañamiento simbólico desde la Reserva Ecológica Costanera Sur, en Buenos Aires. Allí, la Fundación Bioandina realizó una ceremonia de la Pachamama y acompañó el regreso del cóndor mediante un rezo por su recuperación y vuelta a la naturaleza.
En San Luis estuvieron presentes autoridades provinciales, representantes de la comunidad Huarpe, profesionales veterinarios, vecinos y turistas. Entre ellos participaron Silvia Lencina, directora de Áreas Protegidas y Turismo Sustentable, y Matías Venecia, subdirector de Parques y Áreas Protegidas Naturales, además de autoridades de Nogolí.
Tras cinco meses de recuperación, Cuyum volvió a su ambiente natural y comenzó una nueva etapa de su vida en libertad, ahora con un sistema de identificación que permitirá seguir sus movimientos.
Con información de ANSL, redactada y editada por un periodista de ADNSUR
