Síndrome Urémico Hemolítico: un pediatra de Comodoro advirtió sobre los riesgos de la carne picada y la contaminación cruzada

Compartir:

En el marco del Día Nacional de la Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico, el pediatra Marco Ramírez Álvarez detalló las medidas de prevención y los riesgos asociados a la manipulación de alimentos.

Este miércoles 19 de agosto se conmemora en Argentina el Día Nacional de la Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una fecha establecida en homenaje al nacimiento del doctor Carlos Arturo Gianantonio, pionero de la pediatría argentina y referente internacional en el estudio de la enfermedad.

En ese marco, el pediatra y especialista en neonatología de Comodoro Rivadavia, Marco Ramírez Álvarez, explicó cuáles son las principales medidas para reducir los riesgos. Ramírez Álvarez señaló que Argentina mantiene una alta incidencia de SUH y remarcó que la prevención comienza con hábitos cotidianos vinculados con la alimentación y la higiene.

“Primero recordar que el síndrome urémico hemolítico es en Argentina endémico; ¿qué quiere decir? Que está presente desde hace mucho tiempo y lamentablemente no lo hemos podido erradicar. Argentina lleva una de las tasas más altas de síndrome urémico hemolítico de todo el mundo. Este país ganadero, con mucho consumo de carne, lleva una de las tasas más altas, así que siempre es importante volver a recordar y dar las recomendaciones generales”, afirmó.

Qué es y por qué puede ser grave

El SUH puede afectar los riñones y la sangre y provocar complicaciones severas. El especialista explicó que el cuadro puede incluir anemia, disminución de plaquetas, diarrea con sangre e insuficiencia renal. La mayor incidencia se registra entre los 2 y los 4 años, aunque también pueden presentarse casos en niños de mayor edad.

“El síndrome urémico hemolítico no se produce solamente por la carne mal cocida, sino que tiene otras causas. Es una enfermedad muy grave que afecta a los riñones, afecta a la vasculatura pequeña, a la microvasculatura, donde genera anemia, caída de plaquetas, puede generar también un cuadro de diarrea con sangre en muchos casos y fundamentalmente en los casos más severos, puede llevar a cabo lo que se llama una insuficiencia renal, que los riñones dejen de funcionar y en algunos casos es permanente la lesión. Es una de las causas principales de trasplante renal en el país, así que imagínense la importancia que tiene prevenir esta enfermedad para niños previamente sanos. Por supuesto, el pico de incidencia va a ser entre los dos y los cuatro años de edad. Si bien hacemos mucho énfasis en la carne, también tenemos que hacer énfasis en evitar el consumo de carne mal cocida; carne que quede jugosa, carne que quede roja, eso está prohibido para los niños, tiene que estar bien cocida”, detalló.

El pediatra también aclaró que la prevención no depende únicamente de evitar la carne poco cocida. La manipulación de los alimentos, el lavado de frutas y verduras y la higiene de manos son otros puntos centrales para reducir el riesgo.

Carne picada y contaminación cruzada

Ramírez Álvarez puso especial atención sobre la carne molida y explicó por qué requiere cuidados adicionales durante su preparación. También remarcó que una práctica habitual en la cocina puede generar contaminación cruzada.

“La carne molida lamentablemente expone mayor superficie a las bacterias y por lo general la carne cruda puede llegar a estar contaminada. Entonces, para llevar una buena cocción lo mejor es evitar la carne picada, pero también tenemos que evitar lo que se llama la contaminación cruzada. En el consultorio siempre doy la pauta a los padres: si usamos una tabla para cortar una pieza de carne cruda y después la lavamos con agua así nomás y pensamos que podemos usar esa tabla para cortar una manzana que la comemos cruda, estamos generando contaminación cruzada. Si llevamos la carne, lavamos, contaminamos toda el área de lavado de la cocina y otros utensilios también, y después usamos esos mismos utensilios para cortar o para cocinar, también generamos contaminación cruzada. Eso es muy grave y es también una de las principales causas de contaminación”, explicó.

El mismo cuidado debe mantenerse con otros alimentos y superficies de la casa. El especialista señaló que las frutas y verduras mal lavadas y una higiene deficiente también pueden favorecer la transmisión de la bacteria.

“Por otro lado, las frutas y las verduras mal lavadas; baños en lugares con aguas contaminadas que pueden tener contaminación con aguas residuales, como la bacteria que genera esta infección se encuentra en el intestino, todo el tipo de contaminación fecal-oral que puede existir por mala higiene de manos, cambiar el pañal en superficies donde después se cocina, no lavar bien las verduras que fueron contaminadas en algún momento de su producción o circulación, puede también contagiar el síndrome urémico hemolítico”, sostuvo.

“Entonces es fundamental un buen lavado de manos, que podamos lavar muy bien las frutas y las verduras. Las carnes, ya lo dijimos, bien cocidas. Evitamos la carne picada por lo menos hasta los seis años de edad”, remarcó.

El riesgo también está fuera de casa

La recomendación alcanza también a las comidas que los niños consumen fuera del hogar. El pediatra advirtió especialmente sobre las hamburguesas elaboradas con carne picada, una preparación frecuente en locales gastronómicos.

“Totalmente. Es muy común que veamos en lugares públicos, hamburgueserías, niños pequeños comiendo carne de hamburguesa. Eso es muy peligroso; muchas familias no lo saben, otros lo ignoran y otros desconocen realmente el efecto perjudicial que es para los niños”, afirmó.

Aunque el mayor número de casos se concentra en edades tempranas, Ramírez Álvarez señaló que el síndrome también puede aparecer en niños mayores.

“Hay casos lamentablemente en los que ha habido niños más grandes, de 9 o 10 años inclusive, con síndrome urémico hemolítico”, dijo.

Para el especialista, buena parte de la prevención depende de incorporar pequeñas medidas durante la preparación de los alimentos.

“Son pequeños hábitos que hay que empezar a incorporar: la higiene, el lavado de manos, evitar la contaminación cruzada. Si usamos algún utensilio o si usamos la misma fuente donde cargamos la carne para llevarla al asador y después usamos la misma fuente para cargar la carne ya cocida, estamos contaminando la carne. Son pequeños detalles que realmente hacen mucha diferencia”, concluyó.

No hay un tratamiento que cure la enfermedad

Una vez iniciado el SUH, el tratamiento es de soporte y depende de las complicaciones que presente cada paciente. El especialista explicó que algunos cuadros pueden requerir transfusiones y, si existe una insuficiencia renal, diálisis.

“En realidad se define que el tratamiento es de soporte. ¿Qué quiere decir? El paciente presenta bajas plaquetas, bueno, vamos a ver si tiene un valor demasiado bajo, va a necesitar transfusión de plaquetas. Si la anemia es muy baja, tenemos que transfundir. Si llegamos a la insuficiencia renal, vamos a tener que empezar con diálisis y en algunos casos inclusive con trasplante renal. Son tratamientos muy invasivos y severos lamentablemente, pero no hay un tratamiento que cure la enfermedad ni detenga el inicio de la misma. Una vez iniciado el proceso, tenemos que ir controlando y haciendo un soporte clínico de la enfermedad”, detalló.

Frente a la importancia de prevenir la enfermedad, Ramírez Álvarez recomendó que las familias prioricen las indicaciones de profesionales de la salud por encima de consejos basados en experiencias personales.

“Escuchemos mucho la recomendación del pediatra por más de que abuelos, tíos o la vecina vengan y nos cuenten: ‘No, yo a mi hijo le di la hamburguesa desde los dos años y no pasó nada’. Perfecto, es muy bueno que no haya sucedido nada en ese momento, pero puede ser muy grave; puede ser que justo el lote de carne que compramos esté contaminado y a mi hijo sí le genere la enfermedad. Así que escuchemos mucho las recomendaciones del pediatra, preguntemos más detalles. A veces en la consulta lo nombramos muy rápido al síndrome o muy por arriba, pero preguntemos, indaguemos. Hay fuentes muy seguras hoy en día: está la Sociedad Argentina de Pediatría, diferentes instituciones que dan información totalmente gratuita donde podemos saber un poquito más. Si el pediatra capaz no nos da mucha información, podemos indagar nosotros como papás cuáles son los alimentos seguros para la alimentación de nuestros niños”, afirmó.

El médico cerró con un llamado a que las familias consulten a profesionales y recurran a fuentes con respaldo científico para tomar decisiones sobre la alimentación de los chicos.

“La crianza depende de los papás; los únicos responsables son los papás. Así que los que están teniendo la nueva experiencia de ser papás son ellos mismos. A los demás escuchemos con mucho respeto, pero sigamos las indicaciones de un profesional o de fuentes con evidencia”, cerró.

También puede interesarte

El CONICET solicitó ser convocado para revisar los recorridos de colectivos en Comodoro Rivadavia

Investigadores del CONICET solicitaron al Ejecutivo Municipal ser convocados para participar en la revisión de los recorridos del transporte público en Comodoro Rivadavia, tras las modificaciones al esquema original.

Más de 2.000 personas participaron del festejo por el Día de las Infancias en Dolavon

El Gimnasio Municipal de Dolavon reunió a más de 2.000 personas para celebrar el Día de las Infancias con juegos, circo, merienda y sorteos. Se entregaron más de 900 obsequios.

Abrazo simbólico a la Universidad de Comodoro: «Defendamos nuestra institución, defendamos nuestro futuro»

Docentes, no docentes, estudiantes y organizaciones participaron de un abrazo simbólico en la UNPSJB de Comodoro Rivadavia en reclamo por el financiamiento universitario.

Última audiencia por presunto abuso de tres alumnos en una escuela de Trelew

Concluyó la última audiencia del juicio contra la docente Roxana Ortega por presunto abuso sexual simple agravado de tres alumnos en Trelew. El veredicto se conocerá el 24 de agosto.