Los casos de adultos con cuadros gripales prolongados son recurrentes en el sistema de salud. Fiebre, tos, congestión y cansancio que persisten o reaparecen. ¿Qué virus circulan en la región?
Los casos de una “gripe interminable” se convirtieron en un escenario común entre quienes afrontan un cuadro gripal en los últimos días. Tras varios días con fiebre, tos, congestión o cansancio, algunas personas mejoran y, poco después, vuelven a sentir síntomas. Especialistas consultados indican que no necesariamente se trata de la misma enfermedad que regresó.
El motivo principal es la circulación simultánea de varios virus y bacterias respiratorias. Influenza, virus sincicial respiratorio (VSR), COVID-19, coqueluche, neumococo y Haemophilus influenzae pueden provocar síntomas similares y aparecer de manera consecutiva.
El infectólogo Daniel Stecher explicó que actualmente existe una circulación simultánea de influenza, VSR y COVID-19. Esto significa que una persona puede atravesar distintos cuadros respiratorios en un corto período, lo que puede intensificar los síntomas o hacer que la recuperación parezca más lenta.
Los datos del Boletín Epidemiológico Nacional muestran que, después del pico de influenza registrado semanas atrás, los casos comenzaron a descender. En cambio, el VSR mantiene una presencia importante, especialmente entre las personas internadas.
También se registra circulación de coqueluche, una infección bacteriana que puede comenzar con síntomas similares a los de una gripe y luego avanzar hacia una tos persistente. En algunos casos, esa tos puede prolongarse durante varias semanas.
La infectóloga Gabriela Piovano explicó que lo que muchas personas interpretan como una “re-infección” puede ser otro cuadro provocado por un agente diferente. También existen infecciones bacterianas que pueden generar bronquitis o neumonía y que requieren una evaluación médica específica.
Por qué cuesta recuperarse
Una de las razones es que haber tenido influenza no genera protección contra otros virus respiratorios, como el VSR. Por eso, una persona puede recuperarse de una gripe y, poco después, contagiarse con otra infección.
Los especialistas remarcan la importancia de consultar ante fiebre persistente, dificultad para respirar, dolor intenso o síntomas que empeoran en lugar de mejorar. También recomiendan mantener las vacunas al día, ventilar los ambientes, lavarse las manos y evitar el contacto cercano con otras personas cuando aparecen síntomas respiratorios.
En definitiva, no siempre es que “la gripe no se va”: en muchos casos, el invierno pone en circulación varias enfermedades al mismo tiempo y el organismo necesita atravesar cada una de ellas.
