El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, sostuvo que la recuperación del poder concedente de la Central Hidroeléctrica Futaleufú es compatible con el abastecimiento energético a Aluar.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, ratificó la posición de la provincia respecto al futuro de la Central Hidroeléctrica Futaleufú. Afirmó que el reclamo para que Chubut recupere el poder concedente no afectará el abastecimiento de energía a Aluar. «Es posible recuperar Futaleufú y sostener el contrato con Aluar sin ningún problema», declaró.
La concesión de la central está en manos de Aluar desde hace 30 años. La Secretaría de Energía de la Nación prorrogó la concesión hasta el 15 de diciembre de 2026 o hasta que se adjudique una nueva licitación internacional. Torres separó dos cuestiones: el control de la represa y el abastecimiento de energía a la planta de aluminio.
Torres señaló que la central chubutense fue creada para abastecer una industria electrointensiva específica, pero aclaró que la continuidad de Aluar como cliente no implica que conserve un rol central en la futura concesión.
El gobernador informó que la provincia mantendrá su estrategia judicial para reclamar el control de la concesión. «Nosotros fuimos la única provincia que lo judicializó porque sostenemos que la Constitución es clara: los recursos son provinciales», sostuvo. Agregó que la Justicia ya declaró su competencia para intervenir en la demanda presentada por Chubut.
En relación a Aluar, Torres explicó que la empresa continuará siendo un actor central porque mantiene vigente el contrato de suministro eléctrico y deberá participar en futuras negociaciones vinculadas a la compra de energía del complejo hidroeléctrico.
Aluar avanza en una estrategia de autonomía energética. Según información difundida, la compañía consolidó una capacidad de generación eólica propia de 582 MW. Además, fue adjudicataria en las convocatorias oficiales AlmaGBA y AlmaSADI y sumará 80 MW de potencia instalada en el área metropolitana de Buenos Aires y la región del noreste argentino. El proyecto incluye la instalación de dos centrales de almacenamiento con baterías por 80 MW de potencia, con una inversión cercana a los US$ 50 millones.
