El presidente estadounidense aseguró que la ofensiva dejó a Teherán con la capacidad militar severamente reducida. La nueva oleada de ataques se produjo horas después de que se confirmaran las primeras muertes de soldados estadounidenses desde la reanudación de las hostilidades.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este domingo que las fuerzas armadas estadounidenses llevaron a cabo una nueva ofensiva contra Irán, completando así la novena noche consecutiva de bombardeos desde la reanudación del conflicto. “Los golpeamos muy duro otra vez esta noche”, declaró Trump al llegar a la Base Conjunta Andrews, y sostuvo que Irán “ha perdido casi todo militarmente”.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que los ataques comenzaron a las 19:00 (hora del Este) y tuvieron como objetivo “centros de mando militar iraníes, sistemas de defensa aérea, puntos de vigilancia costera, capacidades marítimas, plataformas de lanzamiento de misiles y drones, y redes de comunicaciones”, según el comunicado oficial difundido en la red social X.
La nueva oleada de bombardeos se produjo horas después de que el Pentágono confirmara las primeras muertes de militares estadounidenses desde que Trump declarara terminado el alto el fuego el 8 de julio. De acuerdo con el CENTCOM, dos integrantes del servicio fallecieron y un tercero permanece desaparecido tras un ataque iraní ocurrido el 17 de julio contra la base aérea de Muwaffaq Salti, en Jordania. El Departamento de Guerra identificó a los caídos como el teniente primero Tyler James Feehan, de 25 años, oriundo de Hawái, y la soldado Isabella Gonzales, de 19 años, de Texas.
En un hecho separado, el ejército estadounidense informó que otro miembro de sus fuerzas murió este sábado en el norte de Irak durante la detonación controlada de munición sin explotar perteneciente a un dron iraní de ataque que había sido derribado previamente. Un segundo militar resultó herido con lesiones calificadas como leves. Con esta baja, el total de soldados estadounidenses muertos en el conflicto asciende a 17 desde que la guerra comenzó el 28 de febrero pasado.
Trump explicó que la nueva operación fue realizada “en honor de los probablemente tres, más que dos, grandes patriotas”, en referencia a los militares fallecidos. El mandatario afirmó que Irán conserva “algunos misiles, algunos drones y cierta capacidad de fabricación, no mucha”, y aseguró que Estados Unidos mantiene el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta.
Durante la jornada anterior, correspondiente a la octava noche consecutiva de operaciones, Estados Unidos atacó instalaciones militares iraníes y posiciones del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica que, según afirmó, estuvieron involucradas en los ataques lanzados contra tropas estadounidenses en Jordania. El CENTCOM añadió que durante las labores de búsqueda realizadas este domingo, efectivos estadounidenses localizaron restos humanos cuya identificación continúa en proceso.
Las autoridades iraníes reportaron que al menos 50 personas han muerto y 517 han resultado heridas en los bombardeos estadounidenses más recientes, según el Ministerio de Salud iraní. En tanto, la Guardia Revolucionaria de Irán lanzó un “ataque sorpresa” contra un centro de comando “enemigo” en Siria, mientras que la televisión estatal iraní informó que los ataques aéreos estadounidenses alcanzaron una central eléctrica y una estación de desalinización en la provincia de Hormozgan, dejando a unas 10.000 personas sin suministro de agua.
La campaña militar estadounidense se desarrolla con el argumento de impedir nuevos ataques contra el tráfico marítimo internacional en el estrecho de Ormuz, donde aún permanecen varados alrededor de 6.000 marinos mercantes a bordo de buques que no pueden abandonar la zona por el riesgo de nuevos bombardeos. Desde que se reanudaron las hostilidades el 8 de julio, Estados Unidos ha golpeado más de 300 objetivos militares iraníes en oleadas nocturnas consecutivas, según reportó el CENTCOM.
