El avance del mar redujo el espacio de circulación y estacionamiento en el barrio Usina, en el Kilómetro 5, tras la última marejada. Vecinos solicitan una intervención ante los pronósticos meteorológicos de esta semana.
La marejada extraordinaria prevista para este jueves generó preocupación entre los vecinos del barrio Usina, en el Kilómetro 5, donde el avance del mar ya provocó una importante erosión sobre la costa y redujo considerablemente el espacio de circulación y estacionamiento.
Quienes viven sobre las calles Reconquista y Arenales advierten que las viviendas quedaron a pocos metros del borde y reclaman una intervención urgente para evitar mayores daños.
Según relataron los vecinos, la última marejada modificó por completo el sector. El agua socavó el terreno, generó un pequeño acantilado y dejó al descubierto rocas, piedras, caños oxidados, pasarelas y otros elementos arrastrados por el mar. Además, parte de la calle desapareció por la erosión, por lo que donde antes circulaban y estacionaban varios vehículos ahora solo puede ingresar uno a la vez.
La principal inquietud es la cercanía entre la costa y las viviendas. De acuerdo con los testimonios recogidos en el lugar, unos diez pasos separan el portón de algunas casas del borde del mar. «La preocupación está latente justamente por el poco espacio que hay desde la costa hacia las casas», señalaron los vecinos, quienes temen que durante la próxima marejada el agua o los objetos impulsados por las olas puedan alcanzar las propiedades.
Los habitantes del barrio recordaron que en el pasado se realizaron trabajos de contención con rocas, pero sostienen que la fuerza del mar terminó desplazándolas sobre la calle e incluso hasta las puertas de las viviendas. Por ese motivo solicitan nuevas obras preventivas, como la colocación de piedras o escombros y una intervención que permita frenar el avance de la erosión antes de que la situación empeore.
