El informe preliminar del Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Cenipa) de Brasil indica que una de las aeronaves involucradas en el choque del 14 de junio en Río de Janeiro no estaba siendo monitoreada por el sistema de radar al momento de la colisión. El accidente causó la muerte de seis personas, entre ellas el influencer argentino Gaspar ‘Gaspi’ Prim Díaz.
El pasado 14 de julio se cumplió un mes del accidente en el que murió el influencer argentino Gaspar «Gaspi» Prim Díaz y otras cinco personas durante un choque de helicópteros en Río de Janeiro, Brasil. La investigación continúa con el objetivo de reconstruir lo sucedido.
Un dato clave surgió a partir del informe preliminar elaborado por el Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Cenipa), el organismo brasileño encargado de esclarecer el siniestro en la zona de Recreio dos Bandeirantes.
La investigación oficial dio a conocer que una de las aeronaves no estaba siendo detectada por el sistema de radar al momento de la colisión. Según el documento, ambos helicópteros volaban por rutas aéreas que convergían en un mismo punto del recorrido. Sin embargo, solo uno de ellos era monitoreado por el sistema de control del espacio aéreo.
La aeronave matrícula PR-DJJ, pilotada por Charles Marsillac, era seguida normalmente por el radar hasta el momento del impacto. En cambio, el helicóptero PP-MAC, que había despegado desde el aeropuerto de Jacarepaguá con destino a Angra dos Reis, no aparecía registrado en los sistemas de vigilancia aérea. En este último viajaban el piloto Alexandre Souza junto a los pasajeros Lucas Frota, Gaspar «Gaspi» Prim Díaz, Oliver Tree y Lucas Vignale, quienes fallecieron en el acto.
El informe detalla que el helicóptero PP-MAC debía recorrer las rutas aéreas conocidas como Praia y Grota, cuyos trayectos confluyen en un sector denominado Tachas. Fue en esa zona donde ambas aeronaves chocaron, a la altura de la línea hidroeléctrica de Grota. Al momento del impacto, el helicóptero que era monitoreado por radar volaba a 244 metros de altura y desarrollaba una velocidad cercana a los 200 kilómetros por hora.
Los investigadores descartaron, de manera preliminar, que las condiciones meteorológicas hayan influido en el accidente. Según el Cenipa, el clima era favorable para operar bajo reglas de vuelo visual.
Otro dato relevante es que ninguno de los helicópteros contaba con cajas negras, ya que la normativa no exige ese equipamiento para los modelos involucrados. No obstante, los peritos lograron recuperar un dispositivo GPS perteneciente a una de las aeronaves, lo que permitió reconstruir parte del recorrido previo al choque.
Desde el organismo brasileño aclararon que este documento no establece las causas del accidente ni determina responsabilidades. Se trata de un informe técnico inicial que reúne la información obtenida hasta el momento y que servirá de base para la investigación definitiva. Los peritos deberán determinar por qué uno de los helicópteros no era detectado por el radar y si ese elemento tuvo incidencia directa en la colisión. Las respuestas llegarán con el informe final, que establecerá las conclusiones oficiales sobre la tragedia.
