En la costa del Chubut, la Reserva Natural Punta Loma ofrece snorkel con lobos marinos durante todo el año. La actividad se realiza en un apostadero permanente de más de quinientos animales y no requiere experiencia previa.
Puerto Madryn, Chubut. – En la Reserva Natural Punta Loma, ubicada a pocos kilómetros de Puerto Madryn, se realiza durante todo el año una excursión de snorkel con lobos marinos de un pelo. La actividad se desarrolla en un apostadero permanente que alberga más de quinientos ejemplares.
La salida se efectúa desde la playa de Puerto Madryn. Luego de una navegación de aproximadamente media hora en lancha, los participantes llegan a la reserva. Allí, equipados con máscara, patas de rana y traje de neopreno, ingresan al agua.
Según informó el prestador turístico Pato Cartelli, instructor de buceo con 26 años de trayectoria y director del centro Bucea Hoy, la interacción con los animales se basa en la confianza mutua. “Lo más importante es que vemos lugares, cosas y vivimos sensaciones que no se viven en tierra; por eso es tan único”, declaró.
Cartelli explicó que en invierno el agua está más fría, pero la interacción es mayor debido a la presencia de cachorros. “En invierno, si bien el agua está un poco más fresca, hay mucha más interacción porque están los cachorros en el agua. Ellos, al ser más curiosos, interactúan muchísimo más”, afirmó.
La excursión completa demanda cerca de tres horas, incluyendo preparación en tierra, navegación y tiempo en el agua. No se requiere experiencia previa. La edad mínima recomendada es de seis o siete años, siempre que el niño se sienta cómodo en el medio acuático. No hay límite de edad superior. “Mientras que se pueda hacer una actividad física como subir una escalera, no habría ningún problema con el límite de edad”, señaló Cartelli.
El centro Bucea Hoy también ofrece un “bautismo submarino” para quienes deseen una primera experiencia de buceo autónomo asistido por instructores. Además, funciona como centro formador de instructores, con un programa que permite completar la formación en doce meses.
Cartelli destacó la singularidad del lugar: “Tenemos la suerte de tener visitantes de todo el mundo. Es, te diría, único en el mundo. La interacción que tenemos acá es única porque estamos en una reserva natural donde hay un apostadero estable de más de quinientos animales”.
