El gobernador de Chubut analizó el vínculo institucional con la Casa Rosada, fijó posición sobre el debate de una reforma electoral y trazó las directrices que, según su criterio, debe adoptar el PRO con la mirada puesta en los comicios generales de 2027.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, brindó una entrevista televisiva a A24 desde Tucumán, ciudad a la que asistió para participar de los actos oficiales por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia junto al presidente de la Nación, Javier Milei. Durante el reportaje, el mandatario analizó el vínculo institucional con la Casa Rosada, fijó posición sobre el debate de una reforma electoral y trazó las directrices que, según su criterio, debe adoptar el PRO con la mirada puesta en los comicios generales de 2027.
Al fundamentar su viaje al norte del país, Torres separó los esquemas de gestión de los alineamientos ideológicos partidarios. El mandatario subrayó que la presencia de los conductores provinciales en los actos patrios constituye un mandato institucional y no un aval político irrestricto al signo libertario del oficialismo nacional.
«Hay una Argentina federal que está unida y que, más allá de las diferencias que podamos tener en algunas cuestiones, la coherencia tiene que ver con eso», argumentó el jefe de Estado chubutense, rechazando las lecturas lineales sobre su asistencia.
Torres recordó que la defensa de los intereses provinciales faculta a los gobernadores a acompañar determinadas leyes del Ejecutivo nacional y, al mismo tiempo, confrontar y rechazar aquellas que perjudiquen las finanzas o la soberanía de sus regiones:
«Yo escuchaba a un periodista decir que los gobernadores que viajaban a Tucumán ya son libertarios o ya están violetas. La realidad es que no se trata de todo que sí o todo que no», sentenció.
Al evaluar la conflictividad sostenida con la administración nacional durante el último año, puntualizó que Chubut encauzó varios de sus reclamos mediante la vía judicial con resultados favorables. Mencionó como hito el convenio de compensación mutua de deudas firmado con la Nación, instrumento que alivió el pasivo chubutense y habilitó el traspaso y financiamiento para reanudar obras civiles en las rutas nacionales que surcan el territorio provincial.
En ese orden de ideas, el gobernador ponderó de forma positiva la dinámica de trabajo instalada a partir de la reciente designación de Diego Santilli al frente de la Jefatura de Gabinete de Ministros. «Nobleza obliga, tengo que reconocer que los tres puntos importantes que llevamos de gestión concretamente tuvieron una respuesta favorable», admitió Torres, definiendo a Santilli como «un interlocutor que hacía falta» para priorizar la gestión operativa y el consenso político en la antesala de un año electoral.
Con relación al debate parlamentario para un eventual rediseño del sistema electoral argentino, Torres exhibió posturas lógicas con la jurisprudencia de su provincia. Recordó que las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) fueron derogadas en Chubut, por lo que estimó que resultaría contradictorio defender su continuidad en la órbita nacional. Sin embargo, solicitó que cualquier modificación estructural eluda conveniencias de coyuntura y se edifique mediante amplios consensos multipartidarios.
El titular del Ejecutivo provincial ratificó su respaldo a la implementación definitiva de la Boleta Única de Papel (BUP) como método de votación. Respecto de otros instrumentos, reiteró su absoluto rechazo al modelo de Ley de Lemas, aunque se diferenció al evaluar esquemas alternativos: «No me escandaliza, por ejemplo, hablar de adhesiones, que es otra cosa completamente distinta», matizó, quedando a la espera de conocer la letra chica de los proyectos que asoman en el Congreso.
Sobre el plano estrictamente partidario y el horizonte político hacia 2027, Ignacio Torres postuló que el PRO se encamina a una discusión de fondo en la que deberá unificar un criterio unívoco tanto para las reformas legislativas como para su política de alianzas. Sostuvo que el debate institucional debe integrar en una misma mesa a los gobernadores del espacio, legisladores nacionales y a las máximas autoridades de la estructura interna, incluyendo al expresidente Mauricio Macri.
Para Torres, los acuerdos y frentes electorales que se configuren de cara al futuro no tienen por qué responder a un diseño idéntico en todo el país, admitiendo la validez de las autonomías distritales. «Puede haber un acuerdo con el oficialismo o no, puede haber acuerdos por distritos, como se hizo en la última elección, y tener o no un acuerdo a nivel nacional», conjeturó.
Hacia el final del intercambio periodístico, el gobernador de Chubut remarcó la importancia de resguardar la identidad originaria de su fuerza política, evitando que quede subsumida en otras estructuras. «Lo que sí me parece necesario para el PRO es seguir construyendo un partido con vocación de poder y con liderazgos fuertes a lo largo y ancho de la Argentina», concluyó.
