Lorena Andrade, madre del corazón del niño fallecido, cuestionó la decisión judicial que habilita al Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema a revisar las pericias. También criticó la falta de avances contra la psicóloga que avaló la revinculación del menor con su madre biológica.
La familia paterna de Ángel López, el niño de 4 años que falleció el pasado 5 de abril y cuya muerte se investiga como presunto homicidio, manifestó su rechazo a la decisión de los jueces Raquel Tassello y Martín Cosmaro de hacer lugar al pedido de la defensa y disponer la intervención del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que revise las pericias sobre las causales de la muerte del menor.
En declaraciones a ADNSUR, Lorena Andrade, pareja de Luis López (padre del niño), afirmó: “Lo que pensamos desde el principio es que lo que viene pasando y como dice Roberto Castillo es dilatar, y es estirar. Acá ya es un tema político con la justicia. No entendemos por qué, cuando el juez de primera instancia Alejandro Soñís rechazó y dejó bien claro que no había contradicciones. Yo realmente pensé que estos jueces de cámara —que son los que aprobaron esto— iban a tener el mismo criterio”.
Andrade describió la noticia como un duro golpe para la familia. “Para nosotros fue un golpe y decir ‘de vuelta meten mano, de vuelta pisotean a Ángel’. Fue un día difícil para nosotros”, declaró en referencia al pedido para que el cuerpo forense de la Corte Suprema revise los dictámenes y determine si las lesiones halladas en la cabeza del niño tuvieron entidad suficiente para provocarle la muerte.
“Ángel habló vivo, tuvo que hablar muerto. Hoy en día, que está todo para que sea un poco de justicia, se le están riendo en la cara, ponen en duda todo”, agregó.
Andrade también se refirió a la actuación del fiscal Martín Cárcamo. Según sostuvo, cuando se acercaron a la fiscalía para conocer avances en la investigación contra los profesionales que avalaron la revinculación de Ángel con su madre biológica, Mariela Altamirano, “tenía el legajo de esta psicóloga y era todo lo que él tenía. No pidió cámaras del hospital donde esta mujer se presentó ese día, el lunes de abril, cuando Ángel estaba en terapia. No pidió tampoco los informes que están alterados y que son mentirosos sobre cómo vivía Ángel, los castigos y el hambre que pasaba”.
E insistió: “Este fiscal no hizo nada, al contrario, se quiere sacar el caso de encima. La verdad que es una vergüenza. Él lo que quiere es que nosotros pidamos el cambio, pero acá el que no quiere trabajar es él. No está cumpliendo con la ley, no está haciendo su trabajo y quiere que Castillo pida el cambio fiscal”.
“Él pretende que Castillo pida el cambio, pero él tiene que poner por qué no quiere investigar a la psicóloga, por qué no quiere mostrar la verdad”, concluyó.
La madre biológica de Ángel, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel González, se encuentran cumpliendo prisión preventiva como presuntos responsables de la muerte del menor, que estaba bajo su cuidado al momento del hecho.
