La UTE integrada por la argentina SACDE y la italiana Tecnimont fue elegida para liderar la ingeniería de la primera planta de tratamiento y separación de gas del proyecto Argentina LNG, una obra que demandaría unos US$7.000 millones.
La unión transitoria de empresas (UTE) conformada por SACDE y la italiana Tecnimont se quedó con la licitación que realizaron YPF y ENI para desarrollar la primera planta de tratamiento y separación de gas natural de Argentina LNG, el proyecto que busca convertir al país en un exportador relevante de gas natural licuado (GNL) durante la próxima década. La inversión asociada a esa infraestructura rondaría los US$7.000 millones, una de las mayores obras industriales vinculadas al gas previstas en la Argentina.
Se trata del Integrated Gas Treatment Project (IGTP), una instalación que estará ubicada en Neuquén y funcionará como puerta de especificación del gas que se exportará desde las terminales de licuefacción proyectadas en el Golfo San Matías, en Río Negro. Su tarea será acondicionar, tratar y separar el gas producido en Vaca Muerta antes de enviarlo por ductos hacia la costa atlántica.
La UTE fue elegida como front runner del proyecto, el término que se usa en este tipo de desarrollos para designar al consorcio que queda al frente de la definición técnica. En la práctica, SACDE y Tecnimont quedaron posicionadas para conducir la ingeniería de detalle, el diseño ejecutivo y la elaboración del presupuesto definitivo de la obra.
Una particularidad del proceso es que el equipo de ENI lo lideró técnicamente desde Italia. La dinámica responde al reparto de roles acordado: mientras YPF concentra el liderazgo del upstream, ENI asumió la conducción del midstream, es decir la infraestructura de tratamiento y transporte, además de los desarrollos offshore vinculados a la terminal de exportación. Ambas empresas ya trabajan como una unidad de proyecto integrada, con equipos técnicos conjuntos.
Dos trenes y capacidad para 6 millones de toneladas anuales
El diseño contempla la construcción de dos trenes de procesamiento, cada uno con capacidad para tratar unos 25 millones de metros cúbicos diarios de gas. En conjunto, la planta procesaría alrededor de 50 millones de metros cúbicos por día, volumen suficiente para abastecer una capacidad de exportación cercana a los 6 millones de toneladas anuales de GNL (MTPA) en la primera etapa.
El monto de US$7.000 millones incluye además una planta de fraccionamiento y topping en las mismas instalaciones. El paso siguiente será avanzar con la ingeniería de detalle y el presupuesto, que servirán de base para una posterior adjudicación bajo modalidad EPC (ingeniería, provisión de equipos y construcción).
Quiénes quedaron en el camino
La UTE se impuso frente a dos consorcios de peso internacional: una asociación entre Techint y la italiana Saipem, y otro grupo integrado por la china CPECC, la estadounidense McDermott y AESA, la firma de ingeniería controlada por YPF.
La prioridad de YPF sigue siendo la estructuración financiera del proyecto. La estrategia consiste en llegar al último bimestre del año —cuando esperan alcanzar la Decisión Final de Inversión (FID)— con la mayor cantidad posible de licitaciones, definiciones de ingeniería y contrataciones encaminadas, para minimizar tiempos una vez asegurado el financiamiento. En esa línea, durante el segundo semestre se prevén nuevas compulsas, entre ellas la licitación de los caños para los gasoductos dedicados de exportación que conectarán Vaca Muerta con la costa atlántica, prevista para el último cuatrimestre.
