El intendente de Rawson analizó el tablero político provincial, cuestionó la conducción de la UCR y detalló su vínculo con el gobierno de Ignacio Torres.
El intendente de Rawson, Damián Biss, realizó un análisis del panorama político de Chubut. El jefe comunal anticipó la posibilidad de comicios adelantados, impulsados por la urgencia financiera del Estado, y evaluó las estrategias políticas de cara al futuro.
En relación con su partido, la Unión Cívica Radical, Biss expresó desconcierto por el rumbo de la actual conducción y cuestionó la falta de debate interno. Describió un espacio fracturado en tres sectores: uno alineado con el gobierno, otro que se sumó a las filas libertarias y un tercer grupo crítico en el que se ubica. «El radicalismo en este momento no me está representando, no me está conteniendo», afirmó.
Sobre el Partido Justicialista, Biss señaló una fuerte dispersión interna. Indicó que Juan Pablo Luque intenta liderar el espacio, pero enfrenta la aparición de otros dirigentes que le disputan el terreno. A pesar de las diferencias ideológicas, valoró la relación construida con Luque durante la pandemia, cuando mantenían reuniones diarias para «tomar decisiones conjuntas».
Respecto a su gestión, Biss remarcó que gobernó Rawson con recursos acotados y que mantuvo la paz social en la ciudad. Tras un período de frialdad, reactivó el diálogo institucional con el gobernador Ignacio Torres para tratar la distribución de fondos del bono provincial y obras urgentes, como la reparación de la línea de 132 kilovoltios.
Impedido por la Carta Orgánica para buscar un nuevo mandato municipal, Biss afirmó que su futuro político tomará otra forma. «La verdad que el legislativo no me gusta, me gusta más la acción en la calle», concluyó.
