La jueza de Familia de Rawson, Daniela Pino, autorizó a una estudiante universitaria a rectificar sus documentos por segunda vez para retornar a su nombre y género femenino originales, en aplicación de la Ley de Identidad de Género.
La titular del Juzgado de Familia de Rawson, Daniela Pino, autorizó a una joven estudiante a rectificar sus documentos por segunda vez para volver a su nombre y género femenino anteriores. La medida se tomó en el marco de la Ley de Identidad de Género y ante el cambio de autopercepción de la solicitante.
La joven, quien cursa la Licenciatura en Turismo, había optado en 2021 por una rectificación administrativa al género masculino. Posteriormente, tras un proceso emocional y de atención en salud, concluyó que su identidad correspondía al género con el que nació. Al encontrarse próxima a finalizar sus estudios, solicitó judicialmente un nuevo cambio para que su diploma profesional refleje su identidad actual.
Para resolver, la jueza mantuvo una entrevista personal con la joven y requirió la intervención del Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI). Los informes profesionales señalaron que la decisión de la joven era fruto de una elaboración psíquica genuina, firme y madura, realizada con el acompañamiento de su entorno afectivo y dispositivos de salud especializados.
La sentencia se fundamentó en que la identidad no es un dato estático ni inmutable, sino una construcción que permite a los seres humanos desarrollarse según su equilibrio biopsicosocial. La magistrada subrayó que existen “justos motivos” para este cambio, ya que la portación de una identidad que no comulga con la realidad interna de la persona atenta contra sus derechos fundamentales.
Con este fallo, el Registro Civil deberá emitir una nueva partida de nacimiento y DNI que reconozca a la joven volver al nombre y género femenino que tenía anteriormente.
