El hombre de 33 años permanece detenido y es señalado por la Justicia como el principal sospechoso del asesinato de la adolescente de 14 años en Córdoba.
La investigación por el crimen de Agostina Vega continúa avanzando en Córdoba luego de que este sábado se confirmara el hallazgo del cuerpo de la adolescente de 14 años que era buscada desde hacía una semana.
En el centro de la causa se encuentra Claudio Gabriel Barrelier, el único detenido hasta el momento y principal acusado por el caso. El hombre, de 33 años, fue la última persona que tuvo contacto con la menor antes de su desaparición. Según la reconstrucción realizada por los investigadores, Agostina se dirigió hasta la vivienda del sospechoso durante la noche del sábado 23 de mayo, luego de abordar un remís desde el barrio donde residía junto a su familia.
Las cámaras de seguridad, los análisis de telefonía celular y otras pruebas recolectadas durante la investigación permitieron establecer que la adolescente ingresó al domicilio de Barrelier. A partir de ese momento, los investigadores perdieron todo rastro de la joven.
La figura del acusado cobró aún más relevancia luego de las declaraciones realizadas por el fiscal de la causa, Raúl Garzón, quien confirmó que Barrelier prestó declaración en dos oportunidades. Sin embargo, el funcionario judicial sostuvo que en ninguna de ellas aportó información que permitiera localizar el cuerpo de la víctima o esclarecer lo ocurrido.
El hallazgo de los restos de Agostina se produjo en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, sector donde los investigadores concentraban los rastrillajes desde hacía varios días. La ubicación surgió a partir de distintas evidencias que vinculaban al sospechoso con ese lugar.
Barrelier también era conocido en Córdoba por haber integrado grupos vinculados a la barra brava de Instituto. Vecinos del barrio Cofico, donde se encuentra su vivienda, señalaron que el domicilio era utilizado como punto de reunión de simpatizantes del club antes de algunos encuentros deportivos.
En el ámbito laboral, el acusado se desempeñaba como empleado del área de Tránsito de la Municipalidad de Córdoba. Tras conocerse su detención en el marco de la investigación, el municipio resolvió apartarlo preventivamente de sus funciones.
Además, trascendió que meses atrás había sido denunciado por un episodio de presunta privación ilegítima de la libertad. Ese antecedente volvió a tomar relevancia tras su detención por la desaparición y posterior crimen de la adolescente.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores es que Barrelier conocía desde hacía años a la víctima y a su entorno familiar. Había mantenido una relación sentimental con Melisa Heredia, madre de Agostina, y pese a la separación continuó vinculado a la familia. Esa relación previa es considerada clave por la Justicia. La principal hipótesis sostiene que el acusado habría utilizado la confianza que existía con la adolescente para convencerla de acudir a su domicilio bajo el argumento de preparar una sorpresa para su madre. Los investigadores creen que fue allí donde se produjo el crimen que hoy conmociona a toda Córdoba.
