La Federación de Sociedades Rurales de Chubut, Río Negro y Santa Cruz rechazó declaraciones que comparan la ganadería ovina con oficios extintos, y defendió su rol en la soberanía territorial y económica de la región.
La Federación de Sociedades Rurales de Chubut, Río Negro y Santa Cruz emitió un documento en el que expresa su preocupación por publicaciones periodísticas que, según señalan, pretenden sentenciar el fin de la ganadería ovina en la Patagonia. La respuesta surge a raíz de un artículo del diario La Nación titulado «Patagonia indómita. En Santa Cruz, la naturaleza se tomó revancha y la meseta vuelve a ser salvaje», en el que se citan declaraciones del biólogo Emiliano Donadío, director científico de Rewilding.
En el documento, las federaciones rechazan «expresiones que comparan la disminución de la producción ovina con la desaparición de antiguos oficios, como los vendedores de velas en Plaza de Mayo». Consideran que esta comparación «desconoce la historia, la identidad y la realidad social, económica y territorial de la Patagonia productiva».
Según estadísticas oficiales de marzo de 2025, Chubut registra casi 3 millones de ovinos y Santa Cruz supera los 2 millones de cabezas. Las entidades rurales destacan que la ganadería ovina ha sido, durante más de un siglo, una herramienta clave para poblar la meseta, sostener familias en condiciones climáticas extremas, levantar escuelas rurales, abrir caminos, generar empleo y mantener la soberanía territorial.
El comunicado advierte que la disminución del stock ovino no es consecuencia de un proceso natural, sino de problemas estructurales como la falta de rentabilidad, el abigeato (robo de ganado), el crecimiento descontrolado de depredadores y la competencia por recursos hídricos. «El problema no es la existencia de la oveja; el problema es la falta de políticas serias para sostener un modelo productivo adaptado al ambiente patagónico», sostienen los productores.
