El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, confirmó que la selección de Irán participará sin restricciones en la Copa del Mundo de 2026, incluso en partidos programados en Estados Unidos, pese a las tensiones geopolíticas.
La FIFA confirmó que la selección de Irán participará sin restricciones en la Copa Mundial de la FIFA 2026, incluso disputando partidos en territorio de Estados Unidos, a pesar de las tensiones internacionales que habían puesto en duda su presencia en el certamen. El anuncio fue realizado por el presidente del organismo, Gianni Infantino, durante el Congreso de la entidad llevado a cabo en Vancouver.
Allí, el dirigente fue categórico al referirse a la situación: “Por supuesto, Irán participará en la Copa del Mundo de la FIFA 2026”, afirmó ante los delegados. La incertidumbre se había instalado en las últimas semanas a raíz del complejo escenario geopolítico en Medio Oriente y de las dificultades que tuvo la delegación iraní para participar del congreso, lo que incluso derivó en la ausencia del país en ese encuentro internacional.
Sin embargo, desde la FIFA remarcaron que la clasificación deportiva es el criterio que prevalece para definir la participación de los seleccionados, descartando cualquier tipo de sanción o exclusión vinculada a factores políticos. En ese marco, también se confirmó que el equipo iraní jugará partidos en Estados Unidos, una decisión que generaba especial expectativa.
El torneo será organizado en conjunto por Estados Unidos, México y Canadá, en lo que será la primera Copa del Mundo con 48 selecciones, ampliando significativamente la participación respecto a ediciones anteriores. Infantino defendió la postura del organismo y sostuvo que el fútbol debe funcionar como una herramienta de integración. En ese sentido, planteó que competencias como el Mundial permiten tender puentes entre países, incluso en contextos de conflicto.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 marcará un hito por su formato y dimensión, y la confirmación de Irán despeja uno de los principales interrogantes previos al inicio del certamen, reforzando la idea de que la competencia se regirá por criterios deportivos. De esta manera, la FIFA busca enviar una señal clara sobre su posición institucional, sosteniendo la neutralidad del deporte frente a los conflictos internacionales y garantizando la participación de todos los equipos clasificados en igualdad de condiciones.
