El exjefe de Gabinete se refirió al estilo de su sucesor, las tensiones internas en el oficialismo y la política salarial del Ejecutivo, al tiempo que reafirmó su apoyo al Presidente.
El exjefe de Gabinete, Guillermo Francos, realizó una serie de declaraciones sobre la actualidad del Gobierno nacional, refiriéndose al estilo de gestión de su sucesor, Manuel Adorni. En una entrevista, Francos señaló que «un jefe de Gabinete tiene que guardar un estilo, pero no que pinte irónico o soberbio». Sobre la investigación judicial que involucra al actual funcionario, el exministro remarcó que es un tema que debe abordarse «con mucha seriedad», aunque aclaró que la continuidad de Adorni «depende exclusivamente del presidente Javier Milei».
Francos también se refirió a su relación con el mandatario, indicando que mantienen contacto frecuente y que «siempre voy a estar a disposición del Presidente y de la gestión». Respecto a las dinámicas internas dentro de La Libertad Avanza, describió un escenario de disputa donde el Presidente «se encuentra muchas veces entre dos sectores muy fuertes que tienen posiciones contrapuestas y tiene que tomar decisiones». En ese marco, justificó su propia salida del cargo: «Preferí irme amigablemente. Sentía que había un clima complicado».
El exfuncionario advirtió que algunas situaciones internas «perjudican al Gobierno, que generan un clima de duda» y planteó que «falta ser un poco más racionales y no permitir que dominen las pasiones». Sobre la política salarial del Ejecutivo, Francos admitió que los ingresos «no alcanzan» y que esa decisión generó la salida de «muchos funcionarios valiosos».
Finalmente, defendió el rumbo económico de la administración, sosteniendo que la salida a la crisis «pasa por el crecimiento». En este sentido, respaldó iniciativas oficiales como la Ley Bases y la reforma laboral.
