La Justicia revocó una absolución previa y declaró culpable al médico Armando Donati por la muerte de una paciente de 32 años en 2017. El fallo destaca una «gravedad negligencia imperdonable» en el manejo postoperatorio.
La Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional revocó una absolución y condenó al cirujano plástico Armando Jorge Donati por el delito de homicidio culposo. La decisión judicial pone fin a un largo proceso iniciado tras el fallecimiento de Sandra Romina Candia Flores, una madre de tres hijos de 32 años, ocurrido en diciembre de 2017 a raíz de complicaciones tras una cirugía estética.
La intervención, una dermolipectomía abdominal y liposucción, se realizó en una clínica del barrio porteño de Belgrano. La Sala II del tribunal fue categórica al establecer la responsabilidad directa del profesional, sosteniendo que «no existe duda alguna respecto a la relación de causalidad» entre la operación, las complicaciones y el deceso de la paciente.
Uno de los puntos centrales de la sentencia fue la prolongada desatención que sufrió la víctima. Según los magistrados, durante más de 17 horas permaneció en un establecimiento que carecía de habilitación para internaciones y de recursos para enfrentar emergencias, sin ser trasladada de inmediato a un centro de mayor complejidad mientras sufría un shock hipovolémico.
La Cámara desestimó así la hipótesis que había servido para absolver al médico en primera instancia, señalando que el daño ya era irreversible al momento del traslado posterior a otro sanatorio. Con la condena firme en cuanto a la responsabilidad penal, el caso entra ahora en una nueva etapa para determinar la pena. El fiscal solicitó cinco años de prisión y diez años de inhabilitación para ejercer la medicina.
El tribunal también dispuso apartar al juez que intervino en el debate oral original, designando a un nuevo magistrado para la instancia de determinación de la condena.
