“Está todo muy convulsionado. Acá está lleno de gente…”. A Pablo Domínguez le dicen Muñeco, es maratonista y desde Río Cuarto le cuenta a Olé cómo la ciudad se está preparando para la primera visita de River en más de 40 años. “Somos parte de la filial Pablo César Aimar. Es algo inusual para nosotros todo esto”, dice. Acaba de llegar a su casa desde el hotel en el que el plantel que encabeza Eduardo Coudet se alojará a la espera del partido del domingo. Un breve descanso en el que atiende el teléfono luego de que un posteo suyo se ganara las redes.
Porque Pablo, cordobés, ingenioso, sorprendió a todos con una idea innovadora: para recibir a Coudet, hacerlo subido a un Fiat 147 blanco como el que Chacho supo conducir en sus tiempos de volante por derecha descontracturado y talentoso. Y lookeado en modo Marcelo Gallardo: con un saco negro comprado en Chile que iba a ser un obsequio para su papá, pero que finalmente se quedó para estamparle el escudo como el que usaba el Muñeco, ¡que además se lo firmó!
“Hacía tiempo que pensaba en algo así. Podía ser gracioso”, le revela Pablo a Olé. Mecánico de camiones y acoplados, dentro de su taller llevaba meses imaginando posibles ideas para darle la bienvenida a Coudet en Río Cuarto. Y al observar desde lejos un auto de las características del de Chacho, no dudó. Aunque para concretar su plan debió superar algunos inconvenientes.
Coudet, con el 147. Modo retro (Imagen TV).
“En la esquina del taller había un 147 blanco. Hablé con mi vecino, le dije por qué lo tenía pensado y me comentó que el coche era de su mamá, pero que no había problemas”, reveló. Sin embargo, llegado el día del viaje de River, hubo un contratiempo. “Me puse el saco y fui a buscarlos, pero no salía nadie de la casa… Yo sabía que esto podía salir bien o mal. Pero bueno: nos volvimos a mi casa yendo por la calle mirando las bocacalles a ver si aparecía algún 147”.
De tanto transitar las calles de Río Cuarto, finalmente Pablo dio con el milagro mecánico: frente a su camioneta se topó con el modelo que tanto buscaba. “Le hice señas al muchacho que manejaba, ni lo conocía… Pero yo no tenía un plan alternativo así que había que innovar. El chico que manejaba venía de acá a 70 kilómetros. Le dije para qué quería el coche y aceptó”.
Así fue que Pablo se subió al automóvil prestado para subir a Instagram su video. El que rápidamente empezó a circular por las redes sociales. En el que se lo ve saliendo de elegante sport para recibir a Coudet en su ciudad. Y con ese traje impecable que forma parte de su museo personal y riverplatense.
“¿Sabés cómo fue la historia? El club allá en Núñez organizaba una maratón cuando todavía tenía la pista. Yo participé con el saco y con una réplica de la Copa Libertadores que River ganó en Madrid. Fui con mi señora. Y un directivo del Museo River vio el video mío y me invitó al club. Más tarde, a través del periodista Diego Borinsky, le llegó el dato de dónde y cuándo entrenaría River. E hizo guardia para ver a Gallardo.
“Hice guardia en el River Camp hasta que llegó el Muñeco y me lo firmó. Me lo hice autografiar, claro. Ahora lo tengo en un cuadro: ahí también tengo réplicas de copas en mármol onix, la de la Libertadores de Madrid… Incluso esa la voy a llevar para que los chicos se saquen fotos cuando llegue River”, le cuenta a Olé chocho antes de posar para la foto. El video ya hizo historia.
