La irrupción directa de Estados Unidos en Venezuela, con la captura de Nicolás Maduro y el anuncio de que Washington tendrá un rol activo en la reorganización política del país, encendió alertas en los mercados y reintrodujo el factor de riesgo financiero internacional.
Luego de que Donald Trump dejara abierta la posibilidad de que el conflicto en Venezuela escale más allá del plano diplomático, los mercados activaron ajustes preventivos en las carteras de inversión, con una rápida rotación hacia activos defensivos y una mirada más cautelosa sobre los mercados emergentes.
Intervención de Estados Unidos en Venezuela: cómo impacto en el dólar y el oro
Ante episodios de tensión geopolítica, los mercados suelen reaccionar con una búsqueda inmediata de cobertura, tradicionalmente, el dólar ocupa ese rol, especialmente frente a monedas emergentes más expuestas a shocks externos.
Sin embargo, esta vez el comportamiento es más matizado. Analistas financieros advierten que la divisa estadounidense llega a este episodio debilitada, ya que en 2026 registró su peor desempeño anual desde 2017, lo que limita su atractivo como refugio de largo plazo. Según señalaron especialistas consultados por Ámbito, ese contexto abre espacio para que otros activos ganen protagonismo.
En ese sentido, el oro vuelve a posicionarse como la cobertura preferida ante escenarios de alta incertidumbre, mientras que también se observan flujos hacia sectores tradicionalmente asociados a crisis internacionales, como energía, defensa y metales básicos.
Intervención de Estados Unidos en Venezuela: correcciones sin pánico en las bolsas globales
En el frente bursátil, la reacción esperada es de cautela más que de colapso. Las principales plazas internacionales descuentan correcciones iniciales en torno al 1% o 2%, acompañadas por un repunte puntual de la volatilidad, especialmente en Wall Street.
Lejos de un escenario de pánico financiero, el movimiento responde a una reducción táctica de exposición mientras el mercado evalúa si la intervención estadounidense se limita a una fase controlada o deriva en una escalada más prolongada. Los sectores más sensibles al contexto geopolítico —consumo discrecional, transporte y compañías con altos costos energéticos— aparecen como los más expuestos en el corto plazo.
Intervención de Estados Unidos en Venezuela: el petróleo, más ruido político que impacto real
El petróleo vuelve a ocupar un lugar central en el análisis, aunque con efectos acotados. Si bien Venezuela concentra las mayores reservas probadas del mundo, su peso real en el mercado es hoy reducido: produce alrededor de 1,1 millones de barriles diarios, una fracción mínima de la oferta global.
Además, el crudo venezolano es mayormente pesado y requiere refinación compleja, lo que limita su impacto inmediato en los precios internacionales. A eso se suma que el mercado energético global se encamina hacia un exceso de oferta en 2026, un factor que, según destacó Ámbito, actúa como ancla frente a subas abruptas del precio del barril.
Intervención de Estados Unidos en Venezuela: la apuesta política puesta en los bonos
Donde el impacto es más visible es en la deuda venezolana, los bonos soberanos y los títulos de PDVSA, en default desde 2017, vienen siendo objeto de una fuerte especulación financiera vinculada a la posibilidad de un cambio político.
En los últimos meses, estos activos llegaron a duplicar su valor, con precios que se movieron entre 23 y 33 centavos por dólar. Para los inversores especializados, la clave no está en los fundamentos económicos actuales, sino en la expectativa de que una transición avalada por Estados Unidos facilite, en el mediano plazo, una reestructuración con respaldo internacional. Bajo ese escenario, algunas estimaciones ubican valores potenciales entre 50 y 60 centavos.
Por ahora, el mercado opera más sobre hipótesis políticas que sobre datos concretos: una apuesta de alto riesgo que descuenta que el reordenamiento del poder en Venezuela termine habilitando una salida financiera ordenada, aun cuando los tiempos y condiciones sigan siendo inciertos.
