La expresidenta Cristina Kirchner rompió el silencio tras la captura de Nicolás Maduro, calificando el accionar de Estados Unidos como un «secuestro literal» que viola el derecho internacional.
A través de sus redes sociales, advirtió que la administración de Donald Trump «volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir».
Kirchner vinculó el operativo militar con la histórica política del «Gran Garrote» (Big Stick), señalando que este tipo de intervenciones directas generaron en el pasado «atraso económico y social» en la región.
Cristina Kirchner condenó el “secuestro” de Maduro: “EE. UU. volvió a cruzar un límite”
Cristina Kirchner comenzó a ingerir alimentos, pero tiene una “recuperación lenta” y seguirá internada
Petróleo y geopolítica: la hipótesis de CFK
En su descargo, la dirigente peronista desestimó las justificaciones oficiales de Washington sobre la lucha contra el narcotráfico o la restauración democrática:
- El objetivo real: Afirmó que el fin de la «Operación Resolución Absoluta» es «apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional… A cara descubierta».
- Peligroso precedente: Alertó que el hecho, que «produjo la muerte de numerosas personas», sienta un antecedente que habilitaría a cualquier potencia a violar la soberanía territorial de países más débiles para apropiarse de sus recursos.
La política del «Gran Garrote» (Big Stick) hace referencia a la diplomacia estadounidense de principios del siglo XX, impulsada por el presidente Theodore Roosevelt.
Se basaba en el uso de la fuerza militar y la intervención directa en países de América Latina para proteger los intereses estratégicos y económicos de Estados Unidos, legitimando acciones unilaterales bajo el pretexto de mantener el orden en el hemisferio.
