Con el vergonzoso escándalo de los contratados y monotributistas descubiertos por casualidad y por la torpeza de un puntero peronista impresentable como Guillermo Kraisman, la Legislatura provincial y sus conductores naturales tratan de acomodar el cuerpo para zafar de esta incómoda situación sobre la que no tienen explicaciones. Nada podrá disminuir el impacto del bombazo.
Quien paga el principal costo político por esta desopilante situación es la vicegobernadora Myrian Prunotto porque, hay que decirlo, nunca se mostró dispuesta a revelar los datos de la cantidad de personas que trabajan en la Legislatura de Córdoba, ya sea como empleados de planta, contratadas o monotributistas. Dio cifras sueltas, sin contar a los monotributistas y sin dar los datos de los beneficiarios, invocando al Sindicato de Empleados Legislativos. En ese gremio se sienten absolutamente sorprendidos porque nunca antes se los escuchó tanto. La supuesta oposición sindical suena más a excusa que a otra cosa.
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Este agite pondrá en pausa y demorará sin dudas la carrera política de Prunotto, quien hasta hace poco tenía metas claras: ser intendenta de Córdoba o gobernadora. A eso jugaba y para eso trabajaba. Sus métodos eran absolutamente lícitos, aunque ahora de descubre que tenía más de 100 monotributistas, además de contratados y personal de planta. Sus detractores afirman que estaba financiando su carrera política con recursos del Estado, lo que equivale a decir que esta fiesta la pagaba la gente con sus impuestos.
Podrá decirse que no es la única que lo hace, lo cual es verdad. Pero lo que debe imperar aquí es que nadie debe prestarse a ese juego, porque entonces la renovación y el aire fresco en la política se convierte en una mentira atroz, de la que no sólo la vicegobernadora es responsable sino buena parte de los legisladores que integran la Unicameral.
Muchos legisladores tienen monotributistas con pagas miserables. El radical en tránsito Dante Rossi admitió en el programa Punto y Aparte de Punto a Punto Radio (90.7) que un colaborador bajo este régimen tiene una retribución de algo más de $300 mil, es decir menos de un tercio de un sueldo austero, lo que definitivamente no puede considerarse como un ingreso digno. Asimismo, reveló que no tienen mutual, ni cobran aguinaldo y no se le hacen los aportes previsionales.
El que espera no desespera. Mucho se habló del viaje de la vicegobernadora a Estados Unidos en medio de este incidente, pero más allá de las fotos en Miami y Manhattan hay una cosa: el peronismo la esperaba a la ex intendenta de Estación Juárez Celman desde el momento en que asumió su actual cargo. Es de otro palo y las viejas estructuras aprovecharon para golpear. En el acto por el Día de la Memoria, la senadora Alejandra Vigo se manifestó claramente a favor de la difusión de las listas. Eso puso en jaque a los que todavía deseaban seguir jugando a las escondidas con este tema.
En el gobierno afirman que el tema no tuvo impacto en las encuestas, pero la preocupación de algunos integrantes de la cúpula dirigencial, como se ve, estaría marcando otra cosa. Veremos si la Justicia avanza o si el expediente –que quema como una brasa encendida– va a parar al arcón donde la documentación duerme el sueño de los justos.